collage de fuentes abiertas.

Stop Mapaganda: cómo Rusia difunde propaganda a través de los mapas

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Desde al menos 2014, la propaganda obvia y no tan obvia viene siendo un componente significativo de la guerra ruso-ucraniana, reforzando las narrativas antiucranianas en el mundo. En particular, Rusia ha modificado sus fronteras en los mapas, tratando así de enfatizar que los territorios temporalmente ocupados de Ucrania pertenecen a la Federación Rusa. En este artículo, analizamos cómo Rusia difunde su propaganda a través de los productos cartográficos y cómo las empresas y los servicios extranjeros le ayudan a hacerlo, además de hablar de una iniciativa que lucha contra la propaganda rusa en los mapas.

Desde el comienzo de la guerra, Ucrania se ha enfrentado al problema de la representación incorrecta de sus territorios en los libros de texto y los productos cartográficos. Crimea se marca a menudo como un territorio en disputa, Donéchchyna como una región independiente, y en algunos mapas las tierras ocupadas desde 2022 se han convertido en parte de Rusia. Esto se registra no solo en la Federación Rusa, sino incluso en los países socios de Ucrania. Con la ayuda de las editoriales y los servicios cartográficos extranjeros, Rusia utiliza los mapas para reforzar su narrativa ideológica. De este modo, las imágenes distorsionadas de las fronteras de Ucrania ayudan a legitimar los crímenes de Rusia y fomentan el mito de que los territorios ucranianos son “originariamente rusos”. La página web de la ONU tiene un mapa que muestra las fronteras reconocidas y unánimemente aceptadas de los territorios ucranianos en el contexto del derecho internacional. Estas son las fronteras de 1991, cuando Ucrania recuperó su independencia. Cualquier otra designación de las fronteras distorsiona la percepción de la guerra ruso-ucraniana y difumina los límites entre el estado agresor y el país defensor. Se trata de una violación del derecho internacional, de la integridad territorial de Ucrania y de la participación directa en una guerra híbrida.

Captura de pantalla de la página web de la ONU.

La gente que ve productos educativos de fabricantes conocidos con un mapa distorsionado de Ucrania seguramente acepte la imagen como realidad, ya que confía en la credibilidad de la fuente. Como resultado, la desinformación a nivel educativo y editorial en Europa Occidental suscita dudas sobre la pertenencia a Ucrania de los territorios ocupados temporalmente por Rusia. Esto provoca un descenso del apoyo público a Ucrania, por lo que los suministros de armas de los países socios se ralentizan.

El ucraniano Mykola Golubei asume el reto de contrarrestar la propaganda cartográfica fundando la ONG “Stop Mapaganda! Desocupación informativa de Ucrania”. Mykola propone llamar a la propaganda en los mapas “mapaganda”, una combinación de las palabras “mapa” y “propaganda”. Según su definición, la “mapaganda” es una de las tácticas de Rusia para distorsionar las fronteras de Ucrania o de otros países temporalmente ocupados por el estado terrorista. La Federación Rusa aplica la “mapaganda” a través de los productos cartográficos y educativos extranjeros (libros de texto escolares, atlas, globos terráqueos, mapas, etc.), creando así una opinión “ambigua” sobre a quién pertenecen determinados territorios.

El objetivo del proyecto “Stop Mapaganda!”, es reforzar en la mente de los extranjeros que la única imagen correcta del territorio de Ucrania es la que tiene lugar dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas en 1991, así como aumentar el nivel de apoyo a los ucranianos entre los ciudadanos de los países occidentales..

Desde principios de 2023, Mykola Golubei ha visitado más de 30 librerías en diversas ciudades de Alemania, así como en Suiza, Austria, Italia y República Checa. Mykola revisó sus productos educativos: libros de texto escolares, atlas mundiales, globos terráqueos para niños y adultos, mapas de pared, atlas para automovilistas, servicios de cartografía electrónica y enciclopedias, todas las fuentes que pueden contener una imagen o descripción de Ucrania. Además, Mykola analizó los productos de las tiendas online de estos países, así como de Reino Unido y Estados Unidos. Resultó que, la mayor parte de los materiales examinados representaban incorrectamente el territorio de Ucrania.

Mykola realizó un amplio estudio gracias al cual fue posible identificar más de 30 empresas internacionales que desarrollan, imprimen y distribuyen productos cartográficos con las fronteras ucranianas distorsionadas en la UE, el Reino Unido y Estados Unidos.

La “mapaganda” como táctica histórica

En diferentes períodos de la historia, ya ha habido casos en los que el replanteamiento artificial de los mapas se convirtió en un mecanismo de influencia para los imperios. En particular, la propia Rusia utilizó este tipo de arma informativa. A principios del siglo XX, Moscú publicó un mapa de la “futura Europa” con la redistribución de las tierras que se llevaría a cabo tras el final de la Primera Guerra Mundial. Los mapas reflejaban las posesiones territoriales de Moscú mucho más extensas de lo que eran en realidad. El territorio del Imperio ruso en el oeste abarcaba todo el Reino de Polonia, así como Königsberg (actual Kaliningrado), Lviv, Chernivtsí, Cracovia, Gdansk y Poznan. Aunque en el momento de la publicación del mapa, estas ciudades formaban parte de otros estados.

Captura de pantalla: expositions.nlr.

La “mapaganda” no se limita simplemente a alterar gráficamente las fronteras nacionales. La cartografía se ha convertido en una poderosa herramienta para influir en las creencias de las personas, permitiendo a los estados expandir sus territorios o propagar la actitud hostil hacia los regímenes políticos. Esto fue especialmente característico en el siglo XX, cuando se popularizaron los mapas con imágenes y símbolos destinados únicamente a establecer ideas políticas en la conciencia pública.

Por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial, los países de la coalición antihitleriana difundieron mapas con una esvástica proyectando ominosamente su sombra sobre las tierras turcas, o representaban una araña gigante con la cabeza del Führer, intentando capturar toda Europa y partes de África con sus zarpas. La figura de los artrópodos también era característica para designar a Reino Unido, que supuestamente también reclamaba todo el territorio del continente europeo.

Captura de pantalla: www.thegeostrata.com.

En 2014, cuando Rusia inició una guerra contra Ucrania, China también recordó sus antiguas amenazas de posibles incursiones armadas en territorios vecinos. El gobierno chino publicó un atlas en el que Arunachal Pradesh, Jammu y Cachemira aparecían como territorios chinos, aunque oficialmente forman parte de la India. En 2020, el entonces primer ministro paquistaní, Imran Khan, publicó un mapa en el que los territorios indios de Jammu, Cachemira, Ladakh y Gujarat se mostraban como tierras de Pakistán.

Tras la irrupción en Crimea y Donéchchyna, además de representar los territorios temporalmente ocupados como parte de la Federación Rusa, el Kremlin propagó activamente narrativas sobre la posible división de Ucrania entre otros estados. El político y propagandista ruso Vladimir Zhirinovski hizo tales propuestas a Polonia, Hungría y Rumania en marzo de 2014. En respuesta, el periódico polaco, Super Express, publicó un mapa que ilustraba el alegato de Zhirinovski a redistribuir los territorios de Ucrania. A pesar de la reacción negativa del gobierno polaco a la imagen, que mostraba la cesión de Volinia y Halychyná a Varsovia, el mapa fue utilizado posteriormente en diversas variaciones por los medios de propaganda rusos.

Captura de pantalla: X (Twitter).

Cómo Rusia aplica la “mapaganda” en el escenario internacional

El centro de creación de la propaganda cartográfica rusa es la “Sociedad Geográfica Rusa”, una organización pública aparentemente no gubernamental con orientación científica y educativa, creada en 1845 durante el reinado de Nicolás I. Durante mucho tiempo, la Sociedad Geográfica Rusa permaneció fuera de la atención del Kremlin y se financió solo de forma residual. Sin embargo, en 2009, tras la guerra rusa en Sakartvelo (el nombre correcto de Georgia. — Ed.), la institución comenzó una activa labor propagandística con la ayuda de la cartografía y los mapas erróneos, en los que se mostraban los territorios temporalmente ocupados de otros países como rusos, en disputa, etc. La élite política de la Federación Rusa se hizo cargo del control de la organización: la recién creada Junta de Supervisión fue presidida por Putin, y el Ministro de Defensa ruso, Shoigú, se convirtió en el presidente de la Sociedad Geográfica Rusa. Esta junta está compuesta por influyentes oligarcas rusos y funcionarios de alto rango, mientras que la lista de socios incluye importantes corporaciones estatales y entidades como “Gazprom”, “RusHydro”, “Sovfracht”, “Pochta Rossii”, etc. La Sociedad Geográfica Rusa cuenta con el respaldo de medios de propaganda y agencias informativas, incluyendo “TASS”, “Piervy Kanal”, “Sputnik”, “Zvezda”, “Komsomolskaya Pravda” y otros.

Los criminales de guerra Putin y Shoigú. Foto de fuentes abiertas.

A pesar de que la Sociedad Geográfica Rusa declara oficialmente su objetivo como “recopilar y difundir información geográfica veraz”, se está convirtiendo en una importante herramienta de la guerra híbrida en el ámbito internacional y educativo. Ya después del inicio de la guerra de Rusia contra Ucrania en 2014, la sociedad comenzó a establecer contactos en el extranjero y a colaborar con instituciones científicas extranjeras. Así, las sociedades geográficas de Estados Unidos, Alemania, España, Italia, China, Turquía, etc., se unieron a la lista de socios. En 2016, durante la ceremonia de entrega de premios de la Sociedad Geográfica Rusa, Putin, al responder a una pregunta sobre dónde terminan las fronteras de Rusia, dijo que “no terminan en ninguna parte”. Sus palabras provocaron un estruendo de aplausos, aunque el presidente ruso luego añadió que “fue una broma”.

Captura de pantalla de la página web de la Sociedad Geográfica Rusa.

No menos importante es el hecho de que la Sociedad Geográfica Rusa también coopera con empresas privadas directamente involucradas en la difusión de las narrativas del Kremlin y la distorsión de las fronteras de Ucrania. Junto a los medios de propaganda rusos, la famosa organización National Geographic también contribuye a la propagación de la desinformación cartográfica. Mykola Golubei realizó su propia investigación sobre la colaboración entre la Federación Rusa y la empresa estadounidense y descubrió que está se ha ido profundizando gradualmente con el inicio de la guerra contra Ucrania. Ya el 19 de marzo de 2014, el equipo de National Geographic anunció que tras la ratificación del pseudorreferéndum por parte de la Duma Estatal, la Federación Rusa marcaría Crimea en gris como territorio con un “estatus especial”, añadiendo un texto explicativo sobre la ocupación de la península por Rusia. La organización también sigue las mismas reglas para Sakartvelo (Georgia) ocupado por Rusia y otros territorios “en disputa”. National Geographic explicó que así tratan de reflejar la realidad actual en sus mapas de la manera más exacta posible. Al mismo tiempo, la organización añadió que su política de la representación de Crimea no significa que apoyen su ocupación.

11ª edición, National Geographic Atlas of the World, – 1 de octubre de 2019(3).

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11ª edición, National Geographic Atlas of the World, – 1 de octubre de 2019(4).

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Sin embargo, Mykola Golubei estudió los productos cartográficos de National Geographic y descubrió que la organización marca las fronteras de Ucrania de cinco maneras:

– Crimea como parte íntegra de Ucrania;
– Crimea dentro de las fronteras de Ucrania, pero su color es diferente al de Ucrania;
– Crimea como un territorio aparte de Ucrania y la Federación Rusa;
– Crimea como territorio de Rusia;
– Crimea como territorio de Rusia “reclamado” por Ucrania.

La creación de varias opiniones alternativas es una estrategia clave de la propaganda rusa. Se utiliza para confundir a los extranjeros que no profundizan en los detalles de la guerra ruso-ucraniana y para promover la narrativa de que “no todo es tan evidente”.

Productos educativos que apoyan la propaganda rusa

Con la ayuda de conocidas empresas como Thalia.de y Hugendubel (las mayores cadenas de librerías de Alemania), Orell Füssli (su filial en Suiza), Amazon.de, Bucher.de y la británica Maps Worldwide, Rusia ha creado un sistema de distribución de más de 500 tiendas en la UE y Reino Unido. Venden productos impresos de marcas que producen mapas con las fronteras ucranianas incorrectamente marcadas. De esta manera, los distribuidores europeos y británicos fomentan la “mapaganda”.

Foto de todos los materiales recopilados proporcionada por el autor del estudio.

MairDumont

La mayor editorial de Alemania, que posee varias filiales. ADAC es una marca alemana dependiente de MairDumont, especializada en la producción de atlas para automovilistas con más de 21 millones de clientes activos en los países de habla alemana. Bajo su marca se distribuyen productos cartográficos, que representan Crimea, Donéchchyna, Táurica y Zaporiyia como parte de Rusia. Esta misma política la aplican Marco Polo y Dumont, que producen atlas mundiales.

Westermann

Líder en el mercado de habla alemana que se ocupa de productos educativos para niños. La compañía produce más de la mitad de los atlas mundiales para las escuelas alemanas. En sus mapas, Westermann marca Crimea como parte separada de Ucrania de varias formas: como territorio en disputa, parte de la Federación Rusa o una unidad estatal independiente. Al mismo tiempo, Moldavia y Sakartvelo, que también están parcialmente ocupadas por Rusia, aparecen dentro de las fronteras reconocidas internacionalmente.

Interkart

Tienda online alemana que elabora sus propios mapas y distribuye productos cartográficos de otras marcas, en los que Crimea aparece como parte de Rusia. Una de esas empresas es la editorial rusa Agt Geotsentr. Interkart la camufla como “Made in Germany”. Sin embargo, Ucrania no es el único país cuyo territorio es representado incorrectamente por la empresa alemana. Mykola Golubei notó que en el mapa político del mundo, Sakartvelo (Georgia) está marcado casi del mismo color que Rusia, por lo que se puede percibir erróneamente como parte de la Federación Rusa.

Hallwag Kümmerly+Frey

La mayor editorial suiza también participa activamente en la difusión de información falsa sobre las fronteras de Ucrania. En sus mapas, la empresa marca Crimea como territorio en disputa. Sin embargo, la representación de las fronteras de Ucrania en los ejemplares físicos de los productos difiere de la presentada en la vista previa de la tienda online: los mapas de la página web muestran correctamente las fronteras de Ucrania.

Räthgloben, Columbus, Ravensburger

Otras empresas aplican una táctica similar, marcan en sus páginas web los territorios de Ucrania dentro de las fronteras de 1991, pero en sus productos físicos, siguen la versión de la propaganda rusa. En particular, estas empresas venden globos terráqueos donde Crimea aparece como parte del territorio de la Federación Rusa o es territorio en disputa.

Plataformas online que distribuyen mapas distorsionados

No solo las marcas especializadas en productos impresos transmiten la posición rusa a través de la cartografía. Entre las empresas que distribuyen mapas incorrectos figuran a menudo conocidos servicios online. Los ucranianos utilizan uno de ellos todo el tiempo.

Natural Earth

La conocida plataforma utilizada para crear decenas de miles de mapas, muestra los territorios ucranianos temporalmente ocupados como parte de Rusia. La postura del servicio duplica la de National Geographic en muchos aspectos. Se supone que está diseñado para representar las fronteras “reales”, no las reconocidas internacionalmente. Sin embargo, esta postura solo se aplica a Crimea y Ucrania. Los territorios que también están controlados por la Federación Rusa (Abjasia y Osetia del Sur no reconocidos en Sakartvelo (Georgia) y República Moldava Pridnestroviana (Transnistria) en Moldavia), son representados por Natural Earth como parte de a los que están vinculados internacionalmente.

OpenStreetMap

La situación es similar con esta plataforma online. OpenStreetMap muestra a Crimea como un territorio de la Federación Rusa. Al mismo tiempo, la empresa no separa la República Moldava Pridnestroviana de Moldavia, y las no reconocidas Osetia del Sur y Abjasia de Sakartvelo.

Google Maps

El servicio muestra una posición bastante controvertida, pero no tan abiertamente. Los resultados de la búsqueda varían según el país desde el que se realice. Si la búsqueda se realiza desde Ucrania, Google Maps muestra las fronteras correctas, establecidas en 1991. Sin embargo, la situación cambia si se busca desde la UE. Los mapas muestran Crimea, que forma parte de Ucrania, como una región separada. La misma línea discontinua separa la península de Rusia. Una búsqueda desde el territorio de la Federación Rusa (utilizando una VPN) muestra otro resultado, ya el tercero: Google Maps clasifica a Crimea como parte de Rusia. Al mismo tiempo, su competidor, Apple Maps, muestra correctamente las fronteras de Ucrania.

Liberación de Ucrania en el espacio informativo

Las manipulaciones cartográficas tienen consecuencias perjudiciales tanto para los ucranianos como para los extranjeros. Los ciudadanos de otros países, incluida la UE, están expuestos a la influencia rusa a través de la penetración omnipresente de la propaganda, incluso a nivel educativo y en la adquisición de mapas. Esto conduce a una comprensión distorsionada de la guerra y, posteriormente, a una insatisfacción masiva con la prestación de ayuda a Ucrania entre las poblaciones de los países socios.

El autoproclamado presidente de Bielorrusia con un mapa. Foto de fuentes abiertas.

Mykola Golubei asegura: para combatir los resultados de la “mapaganda” se necesita una solución global. El proyecto “Stop Mapaganda!” ha elaborado una estrategia para contrarrestar a las empresas a las empresas en la distribución de mapas falsos, que consta de cinco niveles de presión: estatal, jurídica, pública, mediática y sancionadora.

El nivel estatal implica ejercer presión tanto de Ucrania como por parte de los estados en los que se difunde la desinformación. El proyecto “Stop Mapaganda!” ya está trabajando en ello. Gracias a la iniciativa de Mykola Golubei, fue posible organizar un grupo de trabajo interinstitucional que desarrollará un mecanismo de protección de la integridad territorial de Ucrania en el espacio informativo. El grupo de trabajo está formado por representantes del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Servicio Estatal de Geodesia, Cartografía y Catastro de Ucrania, el Ministerio de Cultura y Política de Información de Ucrania, el Ministerio de Educación y Ciencia, etc.

La etapa mediática de la lucha contra la “mapaganda” consiste en hacer visible el problema en los medios de comunicación ucranianos e internacionales. National Geographic, así como el servicio Amazon, que venden libremente productos cartográficos incorrectos, son conocidos en todo el mundo, por lo que la noticia sobre su implicación en la guerra informativa del lado de Rusia podría provocar resonancia. Además, Mykola Golubei planea organizar una rueda de prensa en una de las capitales de la UE, invitando a periodistas internacionales, al Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania y a las embajadas de Ucrania, para destacar el problema a nivel mundial.

Para luchar a nivel legal y judicial, el equipo del proyecto desarrolló el concepto de Ukraine Law Army. Este “moviliza” a expertos jurídicos para que presenten demandas contra las empresas que difundan una imagen incorrecta de Ucrania y atenten así contra su integridad territorial en el espacio informativo. Mykola Golubei señala: no solo es necesario obligar a las marcas extranjeras a dejar de producir productos falsificados, sino también eliminar los mapas incorrectos que se encuentran en circulación.

Si no se cumple la condición de retirar los productos erróneos, “Stop Mapaganda!” insistirá en añadir las empresas sin escrúpulos a las listas de sanciones. Así, el nivel de sanción se reduce a la responsabilidad por cooperación indirecta con Rusia en la guerra informativa.

Finalmente, el nivel público implica la presión informativa a través de las redes sociales sobre las empresas que difunden propaganda a través de sus productos y apoyan a Rusia en su guerra híbrida. Pueden sumarse tanto ucranianos como ciudadanos de otros países interesados en combatir las manipulaciones cartográficas rusas.

¿Cómo resistir a la “mapaganda”?

Mykola está convencido de que la participación ciudadana es una de las principales herramientas para combatir la “mapaganda”. Los ciudadanos de los países donde se distribuyen productos cartográficos que distorsionan la imagen de Ucrania pueden presionar a las autoridades e influir en sus decisiones para oponerse a la propaganda rusa. Por lo tanto, es sumamente importante concienciar a la sociedad sobre el problema en primer lugar.

Para conseguir que el mayor número posible de personas se sume a la presión mediática, el equipo del proyecto puso en marcha un flashmob. Su principal objetivo es concienciar al público ucraniano y extranjero sobre los efectos nocivos de la “mapaganda” en su visión del mundo. Una iniciativa de este tipo provocará un debate en los países europeos y otras partes del mundo y ayudará a contrarrestar las manipulaciones de la Federación Rusa. Para unirse al flashmob, cualquiera puede compartir información sobre las empresas que siguen el juego al Kremlin en las redes sociales utilizando el hashtag #stopmapaganda. También hay un formulario especial en la página web del proyecto donde se pueden informar sobre los productos cartográficos que reflejan incorrectamente las fronteras de Ucrania. Además, puedes apoyar económicamente “Stop Mapaganda!” o convertirte en voluntario y ayudar a desarrollar la iniciativa. El proyecto busca especialistas de diversos campos, incluido el jurídico, la comunicación y el diseño web.

El criminal de guerra Vladimir Putin. Foto de fuentes abiertas.

Si la Federación Rusa sigue interfiriendo en la formación de la visión del mundo de los ciudadanos de los países democráticos, es solo cuestión de tiempo que aparezcan productos que representen a Polonia, los países bálticos y otros Estados del Pacto de Varsovia como parte del Imperio ruso.

Pacto de Varsovia (1955)
Acuerdo de varios países socialistas europeos (Albania, Bulgaria, Polonia, Rumanía, Hungría, etc.) que formalizó la creación de una alianza militar liderada por la Unión Soviética: la Organización del Pacto de Varsovia.
El material ha sido preparado por

Fundador de Ukraїner:

Bogdán Logvynenko

Autora:

Mariana Lastovyria

Jefa de redacción en ucraniano:

Natalia Ponedílok

Editorial:

Alina Zabolotnia

Editor de fotos:

Yurii Stefanyak

Administradora de contenido:

Kateryna Yuzéfyk

Traducción:

Andriana Seniv

Editora jefa de Ukraїner en Español:

Svitlana Kazakova

Coordinadora de Ukraїner en Español:

Tetiana Kolisnyk

Coordinadora de Ukraїner International:

Yuliia Kozyriatska

Editora jefa de Ukraїner International:

Anastasiia Marushevska

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